1. Los rivales estrechan las manos, se sonríen con franqueza y enorme cantidad de dientes blancos. Se profieren elogios.
2. Uno de los oradores expone una idea.
3. Con gran urbanidad el oponente la rebate desde su esfera de pensamiento.
4. El otro reafirma su anterior ponencia desde su cubículo con aristas.
5. Construcción de caminos sinuosos.
6. Proposición de rectas y quebradas.
7. Alusión elegante a lo obtuso del oponente, introduciendo un claro pero velado insulto personal.
8. Recuerdo del pasado del contrario.
9. Idem anterior pero al revés.
10. Insulto ni tan velado ni tan elegante.
11. Demostración de superioridad moral conservando el traje sin arrugas.
12. Vuelta a la discusión pero ya sin sonrisas y con cierto malestar gástrico.
13. Repetición monótona y nada interesante de leit motivs.
14. Saludo final e ingesta de té de tilo y aspirinas.
15. Festejo de la victoria sobre el contrario. Ambos, cada uno con sus amigos, discípulos o adherentes.
16. Confección de largas peroratas mentales perfectas y claras, respuestas inteligentes y silogismos unívocos, esto por la noche, en la cama húmeda.
17.1. Olvido total y absoluto del debate y los contendientes.
17.2. ¿Quién era cuadrado y cuál redondo? No se che, a mi me bocharon con esa pregunta.
russomannomonica@hotmail.com
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