sábado, 17 de septiembre de 2022

Bye bye love

Utilizaron una canción movida, hay una mujer que se desdobla, es muchas mujeres, baila, se esconde, se transforma en muchas porque se cambia el peinado, el color del cabello. Es un comercial de shampoo, invita a la diversión, el cambio, el juego. Nos advierte que permanentes o planchado o trenzado no afectarán al cabello gracias a ese producto milagroso que lo fortalece y repara.

La música es pegadiza y vital, como debe ser. Claro que si una la escucha con un mínimo de atención y algo de memoria puede advertir que es una versión de la que usó Bob Fosse en All that jazz, para ese fantástico número musical en el final, cuando se despide de la vida y saluda a cada una de sus amantes, a su hija, a sus amigos, y se alegra de haber sido perdonado por todos y alejarse hacia la muerte que sucede en otro plano, solo, sin ningún glamour, en una cama de hospital.

Toda la película es sobre la muerte, esa amante hermosa, la única de siempre, la fiel, la que lo recibirá finalmente en sus brazos y se burlará de los alardes y debilidades ocultas. La muerte, esa mujer elegante que proporciona la salida apoteótica en el escenario. La muerte, única confidente y única seguridad. Ella estará allí.

Y la canción dice adiós, adiós amor, adiós adiós felicidad, hola soledad, pienso que voy a morir.

Bob Fosse en ese film logró que casi todas las amantes fuesen sus amantes de la vida real. Y cuentan que cuando se rodaría la última escena, la ensayó él mismo en vez del actor que lo representaba, y al finalizar el ensayo se volvió hacia uno y dijo con lágrimas en los ojos ¿Viste? ¡Me perdonaron!.

Narrar la propia vida, exponerse, transformarla en ficción para actuar sobre la realidad. Hacerse perdonar con las líneas que él mismo escribió, ficcionar su propia defunción que ocurrió luego de la misma manera, cigarrillos, alcohol, pastillas, vida enajenante y el corazón que ya no soporta.

Un poco más profundo, con más significado que la propaganda del shampoo. La misma canción, diferentes aspiraciones.

Me pregunto cómo la escogieron los publicistas. Saben que en estos días pocos son los que no comprenden esas palabras en inglés, adiós, amor, soledad, muerte. Quizás saben, también, que nadie se toma el trabajo de pensar, que todo se acepta si tiene buen ritmo y hay colores y una mujer bella.

Aunque esa mujer bella sea la muerte, y una muerte bastardeada.


Mónica Russomanno
russomannomonicahotmal.com

Sobre la película de Bob Fosse "All that jazz", 1979

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